Hummus, babaganoush, falafel, pan de pita recién hecho… Si alguna vez has comido en un restaurante de cocina árabe o mediterránea y has sentido que la mesa se llenaba sola de pequeños platos coloridos, probablemente estabas viviendo un mezze sin saberlo. Pero ¿qué es exactamente? ¿En qué se parece a nuestras tapas y, sobre todo, en qué se diferencia? Vamos a contártelo todo.
Qué es el mezze árabe: mucho más que unos aperitivos
La palabra mezze (también escrita meze o mazza) proviene del árabe y del turco, y significa literalmente sabor o bocado. Pero definirlo solo como «aperitivo» sería quedarse muy corto. El mezze es toda una filosofía de mesa: una forma de comer compartida, lenta, social y profundamente arraigada en la cultura de Oriente Medio, el Mediterráneo Oriental y el norte de África.
En países como Líbano, Siria, Turquía, Grecia, Marruecos o Egipto, el mezze no es el preludio a la comida: es la comida. La mesa se cubre de platos pequeños que llegan todos a la vez o en oleadas, y los comensales van picando, conversando y repitiendo sin orden ni protocolo. No hay un primer plato y un segundo. No hay turnos. Hay abundancia compartida.
Qué platos suelen formar parte de un mezze tradicional
La selección varía según el país y la región, pero algunos de los clásicos que encontrarás en cualquier mesa de mezze son:
- Hummus: crema de garbanzos con tahini, limón y aceite de oliva. El dip más reconocido del mundo árabe.
- Babaganoush: crema de berenjena ahumada. Suave, profunda, irresistible.
- Muhamara: pasta de pimiento rojo, nueces y especias. Picante y adictiva.
- Falafel: croquetas de garbanzo o haba frita, crujientes por fuera y esponjosas por dentro.
- Fattoush y tabbouleh: ensaladas frescas con hierbas aromáticas, tomate y pan crujiente.
- Halloumi a la plancha: el queso chipriota que no se funde y que conquista a todo el que lo prueba.
- Pan de pita: la base de todo, para untar, envolver y compartir.
- Dátiles, frutos secos y encurtidos: el contrapunto dulce y ácido que equilibra la mesa.
Lo que une a todos estos platos no es solo su tamaño, sino su espíritu: están pensados para ser compartidos, no para comerse en solitario.
Tapas españolas vs mezze árabe: las diferencias reales
A primera vista, tapas y mezze parecen primos hermanos. Y en cierto modo lo son: ambos son formatos de comida en pequeñas porciones para compartir, ambos invitan a la socialización y ambos tienen raíces culturales profundísimas. Pero si rascas un poco, las diferencias son notables.
El origen y el contexto cultural
Las tapas nacen en España, con leyendas que las sitúan en la Andalucía del siglo XIX. Su lógica original era acompañar la bebida: algo pequeño para picar mientras se tomaba el vino o la cerveza. El acto de tapear es un ritual de movimiento — de bar en bar, de pie en la barra, con la ciudad como escenario.
El mezze, en cambio, nace en la cultura de la hospitalidad levantina. En el mundo árabe y mediterráneo oriental, recibir a alguien en casa o en un restaurante y llenar la mesa de platos es un gesto de respeto y generosidad. No se come de pie ni con prisa. El mezze es la excusa para quedarse horas sentado, conversar, reír y conectar.
La estructura de la comida
- 🇪🇸 Tapas: se piden progresivamente, a menudo una a una o de dos en dos, y pueden ser el aperitivo o toda la comida según el momento del día.
- 🫒 Mezze: llega todo junto, de golpe, cubriendo la mesa entera. La abundancia visual forma parte de la experiencia.
Los sabores y los ingredientes
La tapa española juega con el aceite de oliva, el pimentón, el ajo, el jamón, el marisco y el queso local. Su perfil de sabor es mediterráneo occidental: intenso, directo, generoso.
El mezze árabe incorpora una paleta de especias más amplia: comino, coriandro, zumaque, zaatar, canela, cúrcuma, harissa. Los sabores son más perfumados, más especiados, con contrastes dulce-salado muy marcados. Las hierbas frescas — menta, cilantro, perejil — tienen un protagonismo que en la tapa tradicional no suele existir.
La bebida que los acompaña
- Tapas: vino, cerveza, vermut o caña. La bebida es el centro y la tapa es su acompañante.
- Mezze: en su versión más tradicional se acompaña de arak (licor anisado levantino), ayran (yogur bebible) o simplemente agua con limón. En restaurantes mediterráneos actuales, también con vinos del Líbano, Marruecos o Grecia.
Lo que tienen en común: el alma compartida
A pesar de sus diferencias, tapas y mezze comparten algo que ningún diccionario gastronómico puede definir del todo bien: la convicción de que comer bien es, ante todo, comer juntos. Los dos formatos rechazan la soledad del plato único y abrazan la idea de que la mesa debe llenarse, que hay que probar de todo, que pedir de más siempre es mejor opción que quedarse corto.
Ambas tradiciones también son el resultado de siglos de influencias cruzadas. No es casualidad: durante la Edad Media, el mundo árabe y la Península Ibérica estuvieron en contacto permanente, y esa fusión dejó huellas en el idioma, la arquitectura y, por supuesto, en la cocina.
Tapas-mezze: la fusión que nació en el Born de Barcelona
En Ziryab, desde que abrimos nuestras puertas en 2012, hemos apostado por hacer convivir estas dos tradiciones en una sola mesa. No es una moda ni un experimento: es una idea que tiene siglos de historia detrás.
Nuestra propuesta de tapas-mezze nace de la misma lógica: platos pequeños, llenos de personalidad, pensados para compartir. Halloumi a la plancha con vinagreta de menta y granada. Dátiles medjoul envueltos en panceta. Bravas con harissa y alioli de ajo negro. Falafel de cebolla caramelizada con chermoula. Babaganoush con aceites catalanes.
Ingredientes de proximidad con especias de Oriente Medio. Técnicas locales con alma mediterránea. Y una carta de vinos del Líbano, Marruecos, Grecia y Cataluña elegida por nuestra sommelier para que cada copa cuente una historia diferente.
¿El resultado? Una mesa que no sabe de fronteras. Exactamente como debe ser.
¿Te apetece vivir la experiencia del tapas-mezze en persona? Estamos en el Carrer de Grunyí 5, escondidos en una callejuela junto al Museo Picasso, en el corazón del Born. Reserva tu mesa aquí y déjate llevar por los sabores del Mediterráneo.